El certificado de eficiencia energética es un informe emitido por un profesional acreditado (ingeniero, arquitecto o técnico superior) en el que se califica el gasto energético de una vivienda o edificio, en una escala que va de la A (la más eficiente) a la G, y que debe incluir una serie de consejos o recomendaciones viables para lograr un ahorro efectivo energía.

Este documento es obligatorio desde el pasado 1 de junio (Real Decreto 235/2013) para todos aquellos propietarios y promotores que quieran vender o alquilar una vivienda o local y tiene una validez de 10 años. Esta calificación debe registrarse en el organismo competente de la comunidad autónoma correspondiente para que tenga el carácter de certificado.

Una vez registrado el informe y expedido el certificado se obtiene una etiqueta de eficiencia energética que debe ser incluida en toda oferta, promoción y publicidad dirigida a la venta o arrendamiento del inmueble.

Pasos para lograr el certificado

1- Elección del certificador: Los colegios de arquitectos o aparejadores disponen de listados de certificadores autorizados en los que elegir a un técnico homologado.

2- Inspección: Tras una toma de datos previa (ficha catastral, ubicación, reformas realizadas, etc.), el certificador realiza la inspección física de la vivienda para tomar los datos principales (superficie, instalaciones, orientación, etc.).

3- Redacción: El técnico realiza el informe mediante un programa informático reconocido por el ministerio de industria (CE3 y CE3X)

4- Entrega y registro: El certificador presenta el informe al propietario y este debe presentar una copia en el registro de certificados de eficiencia energética de su comunidad autónoma, o bien autorizar al técnico para presentarlo en su nombre. Una vez hecho esto se obtiene la etiqueta de eficiencia energética

El precio para la obtención del certificado de eficiencia energética  varía según las características de la vivienda y la oferta del mercado, con un precio medio que ronda los 150 euros. Las sanciones por el incumplimiento de esta normativa van desde los 300 euros a los 6.000 euros.

Este certificado es útil para que los propietarios conozcan el gasto energético de sus viviendas y cómo reducirlo, y para los inquilinos o compradores, resulta una referencia más a la hora de elegir domicilio.